Desarrollan un biomarcador que permitirá tratar de forma eficaz los cánceres más graves

MADRID, 15 (SERVIMEDIA)

Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y del Cancer Research UK Cambrigde Institute han desarrollado un método para descifrar el caos genético de los cánceres más mortales y utilizar esta información para tratarlos de forma más eficaz.

Según informó este miércoles el CNIO, el trabajo se detalla en un artículo publicado en la revista ‘Nature’. El método desarrollado facilita la detección de «huellas» en el genoma de los tumores que permiten conocer el mecanismo mutacional causante del desarrollo del tumor y, gracias a ello, posibilita identificar la vulnerabilidad de estos tumores contra la que dirigir el tratamiento.

Conocer la identidad genómica de los cánceres más agresivos facultará, primero, diagnósticos más precisos y, segundo, una elección del tratamiento más óptimo para cada paciente, algo que hasta ahora era muy difícil para estos tipos de cáncer, según afirmaron los investigadores.

La investigación estuvo codirigida por Geoff Macintyre, jefe del grupo de Oncología Computacional del CNIO, y Florian Markowetz, investigador senior del Cancer Research UK Cambridge Institute (Reino Unido), y en él participaron también la científica del centro español, Bárbara Hernando, y científicos de otros centros británicos, canadienses, belgas y alemanes.

CAOS GENÉTICO

El trabajo se centró en descifrar la llamada inestabilidad cromosómica, una de las señas de identidad de los cánceres más agresivos. En condiciones normales, las células del cuerpo, al dividirse, se aseguran de que las células hijas tengan el número correcto de cromosomas. Sin embargo, una célula cancerosa suele presentar pérdidas o ganancias de fragmentos cromosómicos o cromosomas enteros, y por tanto sus genomas no tienen la cantidad de material genético adecuado.

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Este caos genético, causado por un mecanismo conocido como inestabilidad genómica, se detecta en mayor medida en cánceres más graves, aquellos que tienen las cifras más altas de mortalidad. Por tanto, mayores niveles de inestabilidad genómica están asociado con estadios más avanzados del cáncer, peores pronósticos de curación, metástasis y resistencia a las terapias comúnmente utilizadas en clínica contra estos tumores agresivos.

En la actualidad, el tratamiento más avanzado para el cáncer se basa en la llamada medicina de precisión que permite elegir la terapia de forma ajustada a las características genéticas y moleculares del tumor de cada paciente. El problema con los tumores con alta inestabilidad cromosómica es que no permitían utilizar este tipo de medicina de forma eficaz porque en ellos no hay un solo gen «defectuoso» sino muchos.

El trabajo de los investigadores del CNIO acaba con esta imposibilidad porque establece un catálogo de patrones de inestabilidad cromosómica que podrán identificarse al hacer el diagnóstico. Y cada uno de esos patrones tiene asociada información sobre su posible respuesta ante los medicamentos habitualmente utilizados frente a los diferentes tipos de tumores e identificación de otros posibles objetivos farmacológicos.