La Comisión de Ciencia eleva el informe de la Ley de Universidades al Pleno del Congreso

MADRID, 13 (SERVIMEDIA)

La Comisión de Ciencia, Innovación y Universidades del Congreso de los Diputados aprobó este martes el dictamen del informe de la ponencia y las enmiendas al articulado del proyecto de Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU). Con ello, el texto llegará al Pleno del Congreso el próximo 22 de diciembre para que el proceso culmine en el primer trimestre de 2023.

Ese es el calendario que maneja el Ejecutivo, según indicaron fuentes gubernamentales a Servimedia, ante la celebración de la comisión de este martes, donde el informe prosperó con 19 votos a favor, 15 en contra y dos abstenciones, tras haberse estudiado más de 800 enmiendas. A favor votaron los diputados socialistas, de Unidas Podemos, ERC y PNV; en contra los del Partido Popular, Vox y BNG y se abstuvieron Bildu y Ciudadanos.

Durante la comisión, el diputado socialista Roberto García destacó que la norma se encuentra en su «recta final» que ha tomado «tres largos años de la legislatura» y que se ha trabajado mucho por parte del Ministerio, inicialmente con Manuel Castells, y ahora con Joan Subirats, éste último reuniéndose incluso con todos los grupos parlamentarios.

Sin embargo, García indicó que en la elaboración de esta ley «no hay que agradecer nada a Vox», pues no han presentado «ni una enmienda» para mejorar el texto.

Para el parlamentario socialista la futura ley será una «herramienta eficaz para apostar por el sistema universitario, especialmente por las 50 universidades públicas» y destacó que incluye aumentar la financiación para el sistema universitario, la bajada de los precios públicos, el carácter subjetivo de las becas y otros derechos como el paro académico, la participación estudiantil y la lucha contra la precariedad laboral en el ámbito universitario. Con todo ello, concluyó, se busca un sistema de Educación Superior de «calidad, moderno y equitativo».

Entre las decenas de enmiendas, los parlamentarios aprobaron que los precios de las matrículas no podrán subir y que los colegios mayores tendrán que ser mixtos para poder adscribirse a una universidad pública.

CAMBIO DE ÉPOCA

En la presentación del proyecto en el Congreso, hace unas semanas, el ministro de Universidades, Joan Subirats, aseguró que la LOSU busca afrontar los «retos» del «cambio de época» en el ámbito universitario y actualizar una normativa vigente que tiene más de dos décadas.

El ministro dijo entonces que tendía su mano al diálogo y reclamó «una universidad a la altura de los retos» y «accesible a todos los ciudadanos». El texto, que el ministro ha querido hacer «suyo» tras los primeros pasos que dio su predecesor en el Ministerio, Manuel Castells, pretende ofrecer unas «condiciones laborales dignas» al personal universitario e internacionalizar el sistema.

Subirats también remarcó el carácter de «servicio» social que la ley dará a la universidad y que estará «suficientemente financiada», como avanzó la nueva ley de Educación, la Lomloe, que recoge el compromiso de alcanzar una financiación del sistema educativo del 5% del PIB. Precisamente, aseguró que su intención es «revertir la desinversión» que el sistema universitario padeció de 2008 a 2020 «que disminuyó un 20% en términos reales la inversión». Subirats también remarcó la pertinencia de poner la docencia «al mismo nivel» que la investigación y la transferencia de conocimiento.

En otra intervención informativa posterior, el responsable de las políticas universitarias aseguró que la LOSU parte «de un gran consenso». «No es la ley que yo haría, seguramente», reconoció, «pero la ley tiene que ser capaz de conjugar ideas, intereses e instituciones».