Cuatro judokas paralímpicos españoles compiten en el II Gran Prix de Egipto

MADRID, 10 (SERVIMEDIA)

El equipo español de judo paralímpico viajará este fin de semana a Alejandría (Egipto) para disputar el II Gran Prix de Egipto, que será la segunda competición internacional del año y en la que volverán a aspirar a las medallas.

La delegación está formada por la vallisoletana Marta Arce, el aragonés Sergio Ibáñez y los madrileños Daniel Gavilán y María Manzanero, que estarán acompañados por el entrenador Raúl Clemente y la técnica de judo Marina Fernández, según informó este viernes la Federación Española de Deportes para Ciegos (FEDC).

La competición comenzará el próximo lunes para Arce, Gavilán e Ibáñez, quien debuta este año en un torneo internacional tras no comparecer por lesión hace un mes en Portugal, donde la vallisoletana logró la medalla de plata y el madrileño, la de bronce.

Manzanero saltará al tatami el martes día 14 con la intención de revalidar la medalla de oro conquistada en este mismo escenario hace un año en su debut en un campeonato internacional absoluto.

El objetivo del equipo paralímpico español de judo es competir al más alto nivel para sumar puntos con vistas a la clasificación para los Juegos Paralímpicos de París 2024.

MÍNIMAS ADPTACIONES

El judo es uno de los deportes con menos modificaciones para personas ciegas y solo es preciso que los combates se inicien con los dos deportistas agarrados. Si se sueltan, el árbitro lo detiene con el objetivo de que vuelvan a cogerse.

Actualmente, existen dos categorías de competición: J1 (deportistas ciegos) y J2 (con discapacidad visual). Hay mínimas modificaciones entre ellas, como el acceso con asistencia al tatami o en cuanto al indicativo de la vestimenta.

Con esta nueva normativa, aprobada tras los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020, los judokas J1 y J2 no compiten entre ellos a menos que no haya suficientes participantes, por lo que pueden hacerlo bajo mutuo acuerdo.

Existen también otras modificaciones, relativas a la forma en que los árbitros transmiten las señales a los deportistas, ya que no lo pueden hacer por gestos, tal y como se hace habitualmente.

Además, en este deporte existe una alta participación de personas con sordoceguera, por lo que la forma de dar los avisos a los deportistas también está adaptada al tacto y recogida en el reglamento.